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Trucos caseros para limpiar el horno

Todos los que tenemos nuestra propia casa sabemos que el horno es uno de los electrodoméstico más útiles de la casa… y también uno de lo más sucios.

Prácticamente todas las veces que utilizamos nuestro horno para cocinar este acaba quedando lleno de manchas, con olores pegados, con líquidos que se hayan derramado del plato que hayamos preparado, con pequeños trozos de alimentos que se hayan podido desprender y un largo etcétera de problemas.

Así pues, si queremos que nuestro horno nos dure mucho tiempo, se mantenga tan higiénico como sea posible y nuestro siguiente plato no sufra las consecuencias de nuestra opción anterior, es absolutamente necesario que limpiemos nuestro horno con asiduidad.

Diviértete con esta entrada de nuestra serie de tutoriales de hogar.

limpiar el horno

Limpiar el horno con trucos caseros, aquí te mostramos como. | Foto: MitaStockImages / Depositphotos.com

Parece un objetivo relativamente fácil, ¿verdad?

Pues lo cierto es que es un objetivo más complicado de lo que puede parecer en un principio. Cuando vamos a la sección de limpieza de cualquier tienda o centro comercial, nos encontramos con estantes y estantes repletos de productos para la limpieza del horno, cada uno con sus propias especificaciones, riesgos y beneficios.

La mayoría de nosotros no tenemos idea de cuál de ellos es la mejor opción para nuestro caso y, además, son productos bastante caros.

¿Cuál debemos elegir para asegurarnos de que nuestro horno quedará limpio y no le dañaremos al utilizar un producto químico inadecuado para él?

La respuesta es que no existe una apuesta segura en lo que a limpiadores de horno químicos se refiere. Algunos de estos productos son realmente agresivos y pueden acabar dañando tu horno, especialmente si este tiene funcionalidades especiales de tipo táctil.

Utilizar el producto inadecuado puede disminuir la vida útil de tu horno, dañar su aspecto e, incluso, perjudicar su funcionalidad y tus futuros alimentos.

Por ello, te recomendamos que no te arriesgues y que dejes a un lado los productos químicos, para optar en su lugar por trucos y remedios caseros.

Existen muchos trucos caseros para limpiar el horno que puedes crear con productos muy comunes que todos tenemos en nuestra cocina. Este tipo de remedios caseros son muy efectivos, fáciles de usar y no dañarán tu horno, pues no contienen elementos químicos.

¿Quieres conocer algunos de ellos? ¡Entonces, sigue leyendo!

Soda mezclado con agua

En lo que se refiere a los trucos caseros de limpieza, la soda o el bicarbonato de sodio son productos estrella. Son productos enormemente útiles y muy efectivos. Por ello, situamos la soda en el primer puesto de los remedios caseros para limpiar el horno que te recomendamos, pero el bicarbonato de sodio la seguirá dentro de poco.

Para utilizarlo, te recomendamos que mezcles la soda con agua. La proporción que te recomendamos es de 1:1. Mezcla ambos productos hasta que te quede una pasta de consistencia cremosa y aplica dicha mezcla sobre las incrustaciones de comida que se hayan quedado pegadas en el horno, así como sobre los lugares de su interior donde se haya acumulado una mayor suciedad.

Deja que la mezcla repose durante unos 20 ó 30 minutos. La mezcla de soda disolverá la suciedad y, una vez que se seque, la suciedad habrá desaparecido. Cuando consideres que ya has dejado reposar la mezcla lo suficiente, limpia los restos de suciedad disuelta con un paño húmedo.

Una vez lo hayas hecho, te recomendamos que aclares el paño que has utilizado y lo vuelvas a mojar para dar un último repaso a tu horno y asegurarte de que no queda ningún resto de grasa disuelta o de la mezcla utilizada.

¡Y ya está! No tiene más secreto. Así pues, puedes conseguir limpiar tu horno de una forma rápida, efectiva, segura e increíblemente segura sólo con la ayuda de soda, agua y un paño.

Bicarbonato de sodio y agua

Como lo prometido es deuda, el siguiente producto que te recomendamos utilizar es el bicarbonato de sodio. Este producto, tan utilizado en repostería, es también un opción ideal para limpiar el horno, pues es capaz de acabar incluso con la grasa más incrustada.

Solo tienes que mezclar una bolsita de bicarbonato de sodio con agua. Te recomendamos que, si es una bolsita estándar, la mezcles con tres cucharadas de agua. Utiliza una cuchara para que ambos productos se mezclen bien y aplica la masa resultante en el horno, especialmente sobre las incrustaciones.

Por la consistencia de la mezcla, es posible que sea algo complicado extenderla de forma uniforme por todo el interior del horno o en su parte más profunda. Por ello, te recomendamos que utilices una pequeña brocha o pincel para ello.

Gracias a un instrumento de este tipo, no tendrás que mancharte las manos y podrás distribuir de forma fácil y rápida la mezcla por todo el horno, especialmente por las partes más sucias o que más lo necesiten. Deja reposar la mezcla durante aproximadamente media hora o hasta que veas que se ha secado, pues si el horno está muy sucio puede que necesite un poco de tiempo más para hacer efecto.

Cuando la mezcla se haya secado, la suciedad se habrá disuelto y quedará un polvo blanco muy fácil de quitar. Barre el polvo resultante con un pequeño cepillo o con un trapo y, a continuación, limpia el interior del horno con un paño húmedo para eliminar cualquier remanente. Tu horno quedará completamente limpio, brillante y totalmente seguro con este método tan sencillo.

limpiar horno muy sucio

Limpiar un horno muy sucio es posible con medios caseros. | Foto: belchonock / Depositphotos.com

Limpiar el horno con sal

Otro de los productos que todos tenemos en nuestra casa y que sirven para muchas más cosas de las que podrías imaginar es la sal.

Este útil producto también te puede ayudar a limpiar tu horno de forma segura y efectiva. Para hacerlo, empieza por humedecer con agua la base del horno, así como la bandeja que quieras limpiar.

Para asegurarte de que todas las partes del horno que quieres limpiar quedan adecuadamente cubiertas, te recomendamos que utilices un paño húmedo como ayuda.

Una vez que las partes de tu horno que quieres limpiar están adecuadamente húmedas, espolvorea sal sobre las zonas más sucias del mismo. A continuación, calienta el horno hasta que la sal empiece a adquirir un tono amarillento o marrón.

Generalmente, con que pongas el horno a 50ºC es más que suficiente. Cuando la sal haya adquirido el tono que te acabamos de indicar, apaga el horno y déjalo enfriar.

Cuando consideres que está lo suficientemente frío, barre la sal con un pequeño cepillo o un trapo y, a continuación, utiliza un nuevo trapo húmedo para acabar con cualquier resto que pueda haber quedado de suciedad disuelta. ¡Una opción sencilla e increíblemente barata para limpiar tu horno!

Usa vinagre para limpiar tu horno

Probablemente hayas usado vinagre en multitud de ocasiones para cuestiones de limpieza. Es, por ejemplo, un producto que se suele utilizar todavía hoy para limpiar suelos, al ser un producto muy efectivo y muchísimo menos dañino que los productos químicos que se pueden usar en las tiendas.

Pero, si nunca has utilizado vinagre para limpiar tu horno, te recomendamos que empieces a hacerlo. Para conseguirlo, te recomendamos que mezcles vinagre blanca pura con un poco de agua, aunque puedes utilizar vinagre en su forma pura para limpiar las partes del horno que se pueden sacar, como las rejillas, y posteriormente dejarlas sumergidas en agua durante un rato.

En términos generales, te recomendamos que utilices vinagre mezclada con agua. Con la ayuda de una esponja, extiende la mezcla por el horno que quieres limpiar, prestando especial atención a aquellos lugares donde haya una mayor concentración de grasa. Deja descansar la mezcla durante aproximadamente media hora y, posteriormente, utiliza un paño húmedo para limpiar los restos de vinagre y grasa diluida. ¡No tiene más secreto!

Zumo de limón

Para terminar, una de las opciones más populares para limpiar el horno con remedios caseros es el zumo de limón. Aunque no es tan efectivo como los casos de la soda, el bicarbonato de sodio o la sal, el magnífico aroma que deja a su paso resulta demasiado agradable como para dejarlo pasar.

Así pues, lo único que necesitas realmente es un par de limones, agua y un paño o una esponja. Utiliza los limones para hacer zumo de limón y mézclalo con un poco de agua. Coloca esta mezcla en un bol o tazón de un material resistente al calor y mételo en el horno.

Calienta el horno, con el tazón dentro, a aproximadamente 120ºC y déjalo durante aproximadamente una hora. Lo que ocurrirá es que la mezcla se irá evaporando el vapor resultante disolverá la grasa y las manchas del horno, gracias a la acidez del limón. Cuando el tiempo indicado haya pasado, apaga el horno y déjalo enfriar un poco.

Después, saca el tazón que hayas utilizado y utiliza un paño o una esponja húmeda para limpiar los restos de grasa y suciedad que se hayan desprendido. Cuando hayas terminado, tu horno no sólo habrá quedado totalmente limpio, sino que también tendrá un olor maravilloso.

Así pues, a la hora de enfrentarte a la limpieza de tu horno, te recomendamos que optes por trucos caseros. Son efectivos, seguros y mucho más baratos que cualquier producto químico que puedas encontrar en el supermercado ¡No dejes de probarlos!